Playa de Quintay

En el hemisferio sur estamos en pleno verano. Tiempo de terracitas, cócteles y, como no, de playa.

Santiago tiene la suerte de tener muy cerca tanto la playa como la montaña. En verano hay que aprovechar los días de sol para comer pescadito frente al mar y darse un baño en el océano.

El fin de semana decidimos ir a una playa que está a 122 km de la capital: Quintay. Cogiendo la Ruta 68 que lleva a Valparaíso, llegas a este pequeño pueblo de pescadores en el que se construyó la ballenera más importante de Chile.

Quintay se divide en varias zonas: el pueblo, la Caleta, la playa grande y la playa chica. Nada más llegar, fuimos a la Caleta, que es dónde se encuentran los pocos restaurantes del pueblo, además de una escuela de buceo.

Todos los restaurantes están situados en lo alto de la caleta con unas vistas espectaculares al mar. Después de investigar por internet, nos decidimos por el restaurante Pezcadores, ya que habíamos leído buenas críticas y las fotos nos llamaron la atención. Os recomiendo reservar con tiempo ya que al haber poca oferta, se llenan muy rápido.


Como llegamos pronto, empezamos con unas cervezas para ir abriendo boca. La carta es bastante corta por lo que pedimos todo para compartir (nos suele parecer más cómodo y apetecible): ostiones a la parmesana, pastel de jaiba, risotto de camarones y calamares a la romana. La combinación perfecta fue un fresquito Chardonnay y las espectaculares vistas.

La próxima vez que vaya iré al restaurante Miramar, también con buenísima pinta.

Después de comer, no dirigimos a la playa grande. No está muy lejos, pero hay que ir en coche (unos 5 minutos). Cuando llegamos nos sorprendió lo salvaje que era y la poca gente que había para esta época del año, lo que se agradece bastante. La mayoría de las playas cerca de la ciudad suelen estar abarrotadas de gente el fin de semana, pero ésta fue la excepción.

El único inconveniente fue que el agua estaba completamente helada y había unas olas enormes, pero si eres valiente ese no será tu problema. Al estar acostumbrada al agua del mediterráneo, me cuesta bastante bañarme en aguas tan frías ...


Si te apetece desconectar el fin de semana, te recomiendo este pequeño paraíso a hora y media de Santiago. Estoy segura de que te encantará.
I ♥ summer

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